En 1979, la embajada de los Estados Unidos en Teherán fue ocupada por un grupo de iraníes. La CIA y el gobierno canadiense organizaron una operación para rescatar a seis diplomáticos estadounidenses. Con este fin se recurrió a un experto en el arte del disfraz y se preparó el escenario para el rodaje de una película ("Argo"), en la que participaba un equipo de cazatalentos de Hollywood.
Jing, una colegiala ingenua de la ciudad, debe trasladarse a un
remoto pueblo en la montaña para su “reeducación” durante la Revolución
Cultural. Su padre ha sido encarcelado por “derechista”, y su madre
lucha para alimentar a sus tres hijos. Jing sabe que tanto su futuro
como el bienestar de su familia dependen de su buen comportamiento en
opinión de las autoridades. Bastaría con un error para arruinar sus
vidas. Pero su prudente y tranquila existencia se ve trastocada cuando
se enamora de Sun, el encantador hijo de un militar de élite.
En un caluroso día de julio de 1987, con la ciudad vacía, Miguel, un
veterano articulista, temido y respetado, se cita en un café con Ángela,
una joven estudiante de Periodismo. Entre ellos, desde el primer
instante, se desarrolla un duelo desigual entre el deseo, la
inspiración, el talento y las perspectivas profesionales. Obligados a
convivir en una jornada muy particular, ambos tratarán de sobrevivir al
roce emocional.
Vicent (Patrick Bruel) va a celebrar su primera paternidad con una cena
en casa de su hermana (Valérie Benguigui) y su cuñado (Charles Berling),
junto a su mujer (Judith El Zein) y su mejor amigo (Guillaume de
Tonquedec). Al salir el tema del nombre del bebé, la agradable velada se convertirá en un infierno de reproches y puñaladas.
'A Roma con amor' es la historia de un grupo de personas en Italia,
unos americanos, otros italianos, unos residentes, otros visitantes, y
los romances, aventuras y enredos en los que se ven envueltos. Está
protagonizada por Woody Allen, Alec Baldwin, Roberto Benigni, Penélope
Cruz, Judy Davis, Jesse Eisenberg, Greta Gerwig y Ellen Page.
Tailandia, diciembre de 2004. Maria (Naomi Watts), Henry (Ewan
McGregor) y sus tres hijos sufren las terribles consecuencias del
tsunami que devastó varios países con costa en el Océano Índico. A
partir de ese momento, Maria y su hijo mayor, Lucas (Tom Holland),
lucharán para conservar su vida y reencontrarse con el resto de la
familia.
Casi al principio de esta película, la protagonista, una joven
israelí de origen francés, va con sus compañeros de clase a las ruinas
de Masada, la fortaleza en la que se inmolaron, en el Siglo I, los
últimos resistentes judíos ante los romanos. Y frente al discurso casi
poético del profesor, un colega le dice a la chica: ¡Vaya kamikazes!,
poniendo de repente en perspectiva a los inmolados propios de ayer con
los no menos inmolados, pero enemigos, de hoy. Es sólo un rasgo, pero
también una declaración de principios: la cosa no va a ir de buenos y
malos, sino de las razones de cada uno.
La verdadera razón de ser de 'Una botella en el Mar de Gaza' es
justamente esta: el contar una trabajosa historia de comprensión,
progresivo respeto y definitivo amor entre una adolescente israelí y un
palestino que no se conocen, que sólo se comunican por Internet y que
viven todas las contradicciones de su origen y condición. Se trata,
parece decir el director, de poner sobre la mesa los ingredientes para
una discusión (más para el espectador de fuera, tal vez, que para los
involucrados), todo lo apasionada que se quiera, pero lo más civilizada
posible. Y el resultado es un film que se ve sin grandes problemas, con
una historia entre tierna y naïve, pero efectiva, y unas consecuencias
que serán las que el espectador decida.