Aquí tenemos a la gran Cate Blanchet en todo su glamour... Al salir del cine casi dan ganas de fumar... la recuerdo como una película suave, como si hubiera estado rodada a cámara lenta...
Película elegante por el guión y sus protagonistas, mimadas estas por la cámara que realmente las acaricia. Rescato una situación, cuando Carol recoge a la joven en su coche para pasar un finde fuera de la ciudad. La cámara en el asiento de atrás, nos regala un suave contraluz del contorno parcial del rostro de las dos. La cámara las ama. Así y todo no es suficiente. El amor entre ellas, la tensión sexual, no consiguen darle dinamismo a la cinta y no es una cuestión de lentitud. La historia no cobra vida hasta que las pillan. Me sorprende la gran autonomía de Carol, su autodominio emocional por el amor hacia su hija y su alta autoestima, valentía y determinación que en el momento de la separación legal pone las cartas sobre la mesa dejando muy claro QUIEN ES Y LO QUE QUIERE, en una sociedad que no estaba acostumbrada a estas sinceridades. Gracias a la afición a la fotografía de la amiga, podemos disfrutar de nuevo de deliciosas imágenes de Carol comprando el abeto etc. Todo un regalo para los ojos y de ejemplaridad.
Aquí tenemos a la gran Cate Blanchet en todo su glamour... Al salir del cine casi dan ganas de fumar... la recuerdo como una película suave, como si hubiera estado rodada a cámara lenta...
ResponderEliminarPelícula elegante por el guión y sus protagonistas, mimadas estas por la cámara que realmente las acaricia.
ResponderEliminarRescato una situación, cuando Carol recoge a la joven en su coche para pasar un finde fuera de la ciudad. La cámara en el asiento de atrás, nos regala un suave contraluz del contorno parcial del rostro de las dos. La cámara las ama.
Así y todo no es suficiente. El amor entre ellas, la tensión sexual, no consiguen darle dinamismo a la cinta y no es una cuestión de lentitud.
La historia no cobra vida hasta que las pillan.
Me sorprende la gran autonomía de Carol, su autodominio emocional por el amor hacia su hija y su alta autoestima, valentía y determinación que en el momento de la separación legal pone las cartas sobre la mesa dejando muy claro QUIEN ES Y LO QUE QUIERE,
en una sociedad que no estaba acostumbrada a estas sinceridades.
Gracias a la afición a la fotografía de la amiga, podemos disfrutar de nuevo de deliciosas imágenes de Carol comprando el abeto etc.
Todo un regalo para los ojos y de ejemplaridad.