domingo, 15 de enero de 2017

La ciudad de las estrellas (LA LA LAND)

Título original
La La Land
Año
Duración
127 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Director
Guión
Damien Chazelle
Música
Justin Hurwitz
Fotografía
Linus Sandgren
 
Reparto
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Productora
Summit Entertainment / Gilbert Films / Impostor Pictures / Marc Platt Productions
Género
Musical. Romance. Comedia. Drama | Drama romántico. Música. Jazz. Cine dentro del cine
Sinopsis
Narra una tempestuosa historia de amor que se verá obstaculizada por el afán de triunfo de los protagonistas. Mia, una aspirante a actriz que trabaja como camarera, y Sebastian, un pianista de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima amenaza con separarlos.

6 comentarios:

  1. A mí me gusta que las películas acaben bien, sobre todo si son de amor –en eso soy bastante clásico- ; para las decepciones ya tenemos la vida real. Me gustó mucho “La La Land” y eso que no se ajusta a lo que acabo de escribir; pero es una película muy vistosa y entretenida, con una buena banda sonora (además me encanta el jazz), bien ensamblada técnicamente, con una buena interpretación, fotografía, guión...Y aunque es un musical, no tiene los excesos típicos del género en el que cualquier idea se expresa cantando.

    La película es un claro homenaje de Damien Chazelle, su director, a las leyendas del cine musical; nos invita a adentrarnos completamente en ese mundo de la imaginación que es el cine, que nos permite soñar despiertos y ser cómplices de las fantasías de los protagonistas. La obra se desarrolla paralela al transcurso de las estaciones, que marcan momentos clave en una relación donde la pareja de protagonistas se anima y se inspira mutuamente para perseguir sus objetivos. Es una obra que nos muestra el duro camino hacia el éxito y las cosas que hay que dejar atrás para lograrlo. Al final, -como en “Los paraguas de Chesburgo”-, las circunstancias de la vida separan a los amantes que se reencuentran cuando su divergencia es incorregible. Es verdad que todo éxito implica alguna renuncia. Hallar el equilibrio entre el amor y el arte nunca ha sido una tarea fácil, para Mia y Seb tampoco.
    Entonces, ¿hay que sacrificar el amor por el éxito profesional? Esta es la reflexión que me suscita el final de “La La Land”. En la sociedad americana es más típico este sacrificio. Conecta plenamente con la imagen de los Estados Unidos como la tierra de las oportunidades para triunfar, donde uno puede empezar de la nada y alcanzar las más altas cumbres no importa a qué precio.

    En la historia de amor entre Seb y Mia no surge la chispa en un primer momento, nace de lo que une a los protagonistas: ven reflejado uno en el otro su propio deseo de realizar su sueño y la ambición de hacerse un hueco en el mundo del espectáculo; pero paradójicamente, para que se cumplan sus sueños tienen que separarse. Al final comprobamos que les hubiera encantado seguir juntos más allá del éxito profesional de cada uno, aunque no les quede más remedio que aceptar su divergencia ¿Quiere decirnos Chazelle que es más bonito soñar la relación amorosa que vivirla?

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  2. Acabo de leer por segunda vez el comentario de Ignacio. Como siempre, muy bueno, Ignacio. Has enlazado las frases y las reflexiones de manera magistral. Te leo y pienso que estoy ante un profesional de la crítica cinematográfica.
    Lo mío que viene a continuación es otra cosa. Ahí va.
    Chico músico de jazz conoce a chica aspirante a actriz en medio de un equívoco. Ella tiene novio pero triunfa el amor y la chica aspirante a actriz deja al novio plantado y se lía con el músico de jazz. Él tiene un sueño consistente en poner un local de jazz en el que cada noche toque un grupo de jazz. Ella sueña en ser actriz y actuar y escribir obras de teatro que triunfen. Consiguen sus sueños respectivos pero eso les obliga tener que separarse y el amor hace aguas.
    Posiblemente no encontraremos ningún argumento más tópico, sobado y lleno de lugares comunes como éste. Ni tan USA. Sin embargo, a pesar de ello, la película me pareció fantástica. Y me pareció tan buena porque no esconde nada: esas son sus cartas y las juega. Todo es atractivo en esta película. Los actores, las canciones, el jazz, los bailes, el toque justo y mínimo de azúcar etc.
    A mí me gusta el jazz y me gusta Ryan Gosling y me encanta Emma Stone. Y me parecieron muy buenas las canciones y el hecho de que no se ciñeran a un estilo musical concreto.
    Emma Stone tiene unos ojos enormes y unas piernitas de adolescente y Ryan Gosling sabe lucir muy bien sus trajes y sus poses de pianista clásico de jazz: el tipo melancólico y tierno con el mechón en la frente que le cae cuando toca su piano. Sí, Ryan Gosling no es tan buen bailarín como Fred Astaire pero es mucho mejor actor. Y no sabe tocar el piano pero lo hace tan bien como Thelonius Monk
    Esta película se llevará de calle un montón de óscars y yo creo que me alegro de ello. Ya es hora de romper el tópico ese de que las comedias triunfan entre el público pero no pueden ser premiadas por los entendidos. Con lo difícil que es cantar, bailar, entretener y hacer todo eso sin renunciar a la calidad.
    Aborrecí a Damien Chazelle por su película Whiplash. Deja caer que un profesor puede ser hijo de perra porque eso está justificado si su alumno triunfa… ¿A qué escuela de estafadores acudió para escribir el guión?
    Pero, bueno, es un chaval joven (32 años) y está aprendiendo. Y vaya si ha aprendido
    ¿Un pero a La La Land? Vale. Se minusvalora la música del grupo en el que tiene que tocar el protagonista para ganarse la vida. Y resulta que los tíos hacen un electro-funk estupendo. Incluso con el grupo que toca en la fiesta hacen unos temas ochenteros divertidísimos. Nada de pachanga. Me gusta el jazz pero eso de colocar unas músicas en niveles altos y otras en niveles bajos. Pontificar sobre lo que es serio y lo que no lo es no lo es, a mí, me irrita.

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  3. Cuando vi La, La, Land, en los minutos finales en que Sebastian interpreta al piano la canción que compuso con/para Mia, por un momento sentí, con cierta esperanza, estar presenciando una historia de "lo que fue y pudo no haber sido" contada al revés. Me dio subidón, me parecía un final posible y original. Porque me parecía forzado que Sebastian, -a partir de la genial escena en que la voz de Mia al teléfono con su madre le hace de espejo-, buscando un camino real para su sueño (del que ya Mía parece formar parte inseparable) se pierda de tal modo.
    A mí me dejo hecho polvo. La mirada final que tanta gente interpreta como aceptación, te quiero, todo está bien, la vida sigue, me pareció muy muy triste.
    ¿Historia posible? Claro, la vida está llena. Pero en esta ficción, tal como nace y se desarrolla, algo chirría en el desenlace. O sobran elementos al principio, o faltan al final. Vale, es una buena película, reconozco que me gustó mucho: musical original (me encantó volver a oír la estupenda interpretación de Take on me en su segundo encuentro), pareja bella, guiños divertidos de él como galán clásico -la besa con una mano en el bolsillo-, bonita historia de amor, de fatalismo, perdida e inevitable, aceptación... Para mi, mejor si nos hubieran dado esa alegría de un final contado al revés.

    Alguien se acuerda de One from de heart de Coppola?

    Después de escribir esto, antes de subirlo, he leído los comentarios de Ignacio y de Tomás, caray, estupendos, enhorabuena a los dos!

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  4. La La Land, película dulce, alegre, fresca, triste, amarga... juega con diferentes contrastes que mueve a todo tipo de espectador.
    Para los románticos una decepción, no hay final feliz, aunque al final el director te lleva a pensar que es posible ese final que muchos ansían. Te moja los labios con ese sabor dulce y después el gusto amargo los moja de nuevo. Las tiernas miradas de ambos que expresan el apoteósico final, en lo que pudo haber sido y no fue.
    Para los que no creen o no encuentran ese amor equilibrado entre el yo y el otro les reafirma su posición en la vida, tarde o temprano las fisuras del ego, del éxito individual, de los miedos romperan el amor. La eterna lucha entre lo que tienes y lo que dejas en el camino para no romper esa fidelidad a ti mismo.
    Al final todos contentos, la película visualmente un espectáculo, recuerda los musicales de los años sesenta que tanto me gustaban, con iPhone incorporado, que nos situa en el siglo XXI por si te habías transportado.
    Musicalmente excelente, pasa por diferentes etapas músicales con el telón de fondo del jazz clásico, música que desde mi punto de vista nunca morirá (a mi también me gusta el jazz).
    Los temas musicales de la película Mia & Sebastian's Theme, City of Stars, por destacar algunos, buenísimos, se van metiendo poco a poco en nuestros oidos y siguen ahí sin dejarnos.
    Al principio se me hizo un pelín pesada, pero poco a poco me fue cautivando. Buena peli!!

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  5. Hola. En primer lugar, muchas gracias por vuestros comentarios, siempre me ayudan a ver detalles de las películas que a mí se me han pasado por alto, o incluso sería incapaz de fijarme. Por eso, ya no voy a repetir algunas de las cosas que habéis escrito. Me voy a centrar el tema del final feliz...o no. A mí me parece que es una de las apuestas de la película. Desde mi punto de vista esta película es, entre otras cosas, un canto de amor al cine. Y es el cine el que lleva casi cien años hablando de cómo se fragua el amor romántico, hasta el punto de que casi podríamos decir que se ha convertido en modelo a seguir más que en mero reflejo de una realidad. Mi pregunta es, entonces ¿puede todavía el cine contar la misma historia desde el mismo enfoque y ofreciendo el mismo desenlace? Tal vez puede, pero eso genera varios problemas. Uno sería, que generalmete cuando hay un conflicto entre el amor y los inteses profesionales la sacrificada suele ser la mujer. Eso, en el siglo XXI es difícil de mantener. Lo idel sería encontrar una nueva salida,en la que no tenga que ser sacrificado tampoco el amor. Creo que la película muestra el momento histórico que vivimos. No tenemos una nueva salida a ese conflicto...pero a mí, la mirada cómplice que se echan los dos protagonistas al final me da esperanzas de que la encontraremos. No hay reproche, amargura ni despecho. Yo vi más amor en esa mirada que en algunas parejas que siguen juntas ignorando las necesidades del otro.
    Sólo un reproche. Me hubieran encantado más números musicales. Me supo a poco.
    Nuria

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