lunes, 3 de abril de 2017

LOS ULTIMOS DÍAS EN EL DESIERTO

 
Título original
Last Days in the Desert
Año
Duración
95 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Director
Guion
Rodrigo García
Música
Danny Bensi, Saunder Jurriaans
Fotografía
Emmanuel Lubezki
 
Reparto
, , , ,
Productora
Mockingbird Pictures
Género
Drama | Religión. Biblia
Sinopsis
En medio de un árido paisaje, ante la fatiga y las alucinaciones por el calor y la solitaria estancia desde hace más de una luna, Jesús tiene un encuentro con el Diablo, quien está más que ansioso de tentar al exhausto viajero.

2 comentarios:

  1. Vamos al cine con expectativas porque habíamos visto la soberbia pelicula de Rodrigo García "Madres e hijas" en la que explora mundos femeninos... ¿Podría describir el mundo masculino en su película sobre la vida de Jesús y su relación con el Padre? Intriga.
    Por lo menos sabíamos que la fotografía iba a ser buena.
    Al salir las opiniones eras contrastadas... Yo disfruté mucho, tal vez porque el mundo del espíritu siempre me ha interesado y este se halla muy ligado a las religiones.
    (Menos mal que hoy en día la cosa va cambiando y existen personas que no asociamos ya la espiritualidad con ninguna religion concreta).

    Las razones por la que me gustó, aparte de la bella fotografía y de la excelente actuacíon de Ewan McGregor, son las siguientes:

    Jesús habla poco con Dios... y los diálogos en la película son sencillos, cortos, como pequeños haikus, muy zen. (Si esta pelicula fuera de Wim Wenders otro gallo cantaría...y saldríamos con la mente alborotada)
    En la película de Rodrigo la mente no está muy presente y no requiere esfuerzo alguno entender lo que sucede... la forma en que está narrada la historia es fluida, sencilla, natural. El lenguaje corporal de todos los personajes es brillante, las miradas, las posturas, los encuadres. Es fácil entender lo que sienten sin necesidad de escuchar palabras. El darse la vuelta para ver si alguien le sigue en el desierto, la risa histérica frente a la tormenta de viento, el sentarse en cuclillas y agarrarse las rodillas cuando se está triste...bello lenguaje corporal.

    Me gustó la imagen del diablo, de la tentación, como un desdoblamiento de lo que somos, el Jesús espiritual y el Jesús de carne y hueso, dispuesto a tentar y ser tentado. Para mi ese desdoblamiento se puede asociar con nuestra traviesa mente humana, la que quiere rebelarse, es curiosa y siempre está dispuesta a transguedir los límites, es juguetona y rebelde ... Este contraste es lo que da vida a esta pelicula de Jesús en el desierto. Es lo mejor de la historia, es lo que equilibra la balanza de la bondad, lo que da "vidilla" a un personaje tan místico.El diablo es una creación de la mente que pone a prueba la fuerza de la voluntad espiritual.
    No se porqué los anillos del diablo me hicieron pensar en el capitán Sparrow de "Piratas del caribe"

    Recuerdo como algo impactante una conversación al lado del fuego de los dos frente a a frente. Jesús le dice a su demonio que le cuente como ha sido estar junto a Dios. Aqui hay que conocer la historía de que el diablo era un ángel muy evolucionado pero que debido a su soberbia y ambición fue desterrado y cayó ... a los infiernos. (suponemos que a los infiernos terreneles)
    El diablo le contesta que estar junto a Dios es una experiencia aterradora porque tu yo desaparece y sientes que eres uno con El y eso da miendo, o por lo menos te confunde...
    Me pareció curioso que Jesús sintiera curiosidad por esa expreciencia, tal vez porque ese era el anhelo profundo de su alma.
    Me gustó la historia de la familia, que también dio mucha vida a una historia tan desértica. La sabiduría de los tres. Recordaré al hijo volando con su capa gritando "No soy un mal hijo" y a la tierna sonrisa de Jesús al escucharlo.

    Las imágenes finales me encantaron, reales como la vida misma. Te hacen comprender lo mucho que ha cambiado todo en estos ya más de dos siglos desde que Jesús pasara por el planeta tierra.

    Recomendaría la película a todos los buscadores espirituales ...
    La mayoría hemos sido educados en la religión cristiana y la figura de Jesús ha estado presente en nuestras vidas de un modo u otro. El enfoque de esta película es muy interesante.Bien por Rodrigo!

    ResponderEliminar
  2. Las relaciones paterno-filiales en “Últimos días en el desierto”


    Estas películas, de lectura múltiple, nos gustan especialmente; suelen pasar casi desapercibidas para la mayoría y a nosotros, simplemente cinéfilos, no críticos de cine, nos sirven para crecer como grupo pues nos enriquecen con las aportaciones, con los comentarios y con las apreciaciones de todos.
    Rodrigo García -hijo del nóbel García Márquez- es un director no creyente que recrea en este filme los últimos días de Jesús antes aceptar el cruel destino de morir en la cruz que su Padre ha elegido para él. Nos presenta un Jesús en su faceta más humana que no va de vencedor, ni mucho menos de hacedor de milagros como aparece en la biblia. Es una película laica que utiliza la historia de Jesús en el desierto para reflexionar sobre las relaciones entre padres e hijos. El mismo Rodrigo García nos lo confiesa :

    “Mi interés principal fueron las relaciones entre padres e hijos y las cosas que suelen ocurrirle a un joven que se convierte en hombre. Jesús, quizás el hijo más famoso de todos los tiempos, tiene que tomar la difícil decisión de entrar en el conflicto particular entre un padre y su hijo".

    Así que adiós a la religiosidad y bienvenidos a los conflictos paterno-filiales.

    ¿Podría ser el filme una proyección del vínculo del cineasta con su archiconocido progenitor? ¿Habrá tenido que pasar Rodrigo García su propia travesía del desierto para encontrar su camino en la vida sin la sombra del premio nóbel? ¿Quiere reforzar así que se ha labrado su profesión sin la influencia de su padre? Por otro lado, como concluye en otra entrevista, el padre real debía hablar bastante más : “Mi padre no era un Dios silencioso. Quizá justo lo contrario».
    La película presenta a la vez paralelismos y contrastes entre las relaciones de Jesús y Dios, por un lado, y el picapedrero y su hijo, por otro. Se replantea la relación con el Padre a partir del vínculo que establece con la familia que se encuentra en el desierto. La diferencia fundamental es que el adolescente, con la ayuda de su madre, al final consigue hacer lo que quiere, mientras que el “hombre santo” acata la trascendente misión que el Padre le ha encomendado. El Padre-Dios es más severo que el padre que vive en el desierto. García se sirve de la figura del diablo para hablar de ese dios como “una criatura egocéntrica, sordomuda e insaciable”. En contraste, se podría decir que el picapedrero muere por proteger a su hijo.

    En mi opinión, uno de los mayores aciertos de “Últimos días en el desierto” es el desdoble del mismo actor –Ewan McGregor- en diablo, diferenciado por el pendiente y los anillos, o lo simbólico del desierto, los insectos que acechan, el agua, los lobos, la capa del hijo volando al viento, el colibrí... La secuencia final aporta una nota de frivolidad en relación a la trascendencia de la historia sobre la figura de Jesús y la ignorancia con que muchos la pueden ver hoy día. ”¿A alguien le importará dentro de mil años?”

    Mención especial se merece la fotografía de “Últimos días en el desierto” a cargo del aclamado Emmanuel Lubezki -¡¡3 óscar consecutivos!!- todo un tratado de fotografía, extraordinario, casi excesivo; los tonos áridos del desierto transmiten la desolación del ser humano, mientras que con los azules resalta las tentaciones que le asaltan. Lubezki ejerce su magia con los desérticos paisajes donde se desarrolla la historia- nos desborda la densidad de sus imágenes, con sus tonos grises, siena, pálidos, marrones, ocres... del paisaje desértico, jugando con las luces y las sombras hasta dejarnos saturados . Se nos puede hacer tan duro como pasar cuarenta días en el desierto.

    ResponderEliminar